Los permisos penitenciarios. Por Jaime de Alarcón

Los permisos penitenciarios. Por Jaime de Alarcón

Saludos lector el tema que hoy te propongo son, los permisos penitenciarios. Habitualmente escribo sobre temas jurídicos que generan polémica en el ámbito del derecho, pero el tema de los permisos de salida de los internos, genera debate social.

No es para menos pues la salida de un interno de un centro penitenciario conlleva riesgos para la sociedad en libertad. Riesgos que se intentan minimizar en los procedimientos de concesión de los permisos penitenciarios, y no siempre se consigue.

Antes de continuar con el artículo, y como siempre hago, voy a compartir contigo, el material que voy a utilizar en este artículo o como yo le llamo mis “herramientas de trabajo”

La ley orgánica general penitenciaria

El reglamento penitenciario

Instrucción 1/2012 sobre permisos de salida y salidas programadas.

Auto del Tribunal supremo se unificación de doctrina en materia de denegación de permisos

Los permisos penitenciarios

En el ámbito del derecho penitenciario, existe una opinión generalizada que los permisos penitenciarios tienen su origen en el artículo 25.2 de la constitución española.

Yo que siempre suelo discrepar de las opiniones mayoritarias, también en esta lo hago. La naturaleza jurídica de los permisos de salida no esta en el citado artículo de la constitución, de hecho este precepto no menciona ni siquiera indirectamente los permisos de salida.

Los permisos de salida son un medio para conseguir la finalidad resocializadora de la institución penitenciaria. El legislador eligió los permisos de salida penitenciarios, como un medio más para la consecución de esta finalidad, sin embargo podría haber prescindido de estos, sin mayor problema, pues como digo la constitución no lo exige ni indirectamente.

La constitución en relación a las penas privativas de libertad, pide la reeducación y reinserción social, los medios que configure el legislador serán validos siempre que vaya orientado a la finalidad resocializadora y no vulneren los derechos fundamentales no afectados por la condena privativa de libertad.

Por lo tanto se puede decir que…

Concepto de permisos penitenciario

Los permisos de penitenciarios son un elemento del tratamiento penitenciario introducido por el legislador, como un medio más de este para la consecución de la finalidad de las instituciones penitenciarias, que marca el artículo 25.2 de la constitución española.

En cuanto al régimen jurídico de los permisos penitenciarios, se encuentra en los artículos, 47 y 48 de la ley orgánica general penitenciaria y en el capítulo VI del título II del reglamento penitenciario.

Nuestro ordenamiento jurídico distingue dos tipos de permisos penitenciarios…

Permisos penitenciarios ordinarios

Este tipo de permisos se conceden a los clasificados en segundo y tercer grado penitenciario, previo informe del equipo técnico con un máximo de siete días de duración continuada.

Antes de entrar a fondo en este tipo de permisos, aclaro una cuestión. Los permisos ordinarios no es un derecho de los penados.

Como vas a ver a continuación la normativa penitenciaria establece unos mínimos para poder optar a este tipo de permisos penitenciarios, pero no les da la titularidad de un derecho subjetivo al penado, del que pueda hacerse acreedor ante la administración penitenciaria.

Recuerda que esta figura jurídica es un instrumento para la consecución de los fines del artículo 25.2 de la constitución.

Duración de los permisos penitenciarios ordinarios

Como he dicho en el párrafo anterior la duración continuada de disfrute de un permiso penitenciario ordinario, son siete días. Pero en computo anual la cuantía de permisos que pudiera disfrutar el penado, son de treinta y seis días para los clasificados en segundo grado y cuarenta y ocho días para los penados en tercer grado de tratamiento penitenciario.

Estos límites, como indica el reglamento penitenciario, se reparten semestralmente en dieciocho días para los penados en segundo grado y veinticuatro días para los terceros grados.

En cuantía anual, en los permisos penitenciarios no computan las salidas programadas, ni las salidas propias del régimen abierto.

Requisitos de los permisos penitenciarios ordinarios

Tanto la ley orgánica general penitenciaria, como el reglamento penitenciarios determina, como únicos requisitos para la concesión de estos permisos, no observar mala conducta, estar clasificados en segundo o tercer grado penitenciario, haber cumplido una cuarta parte de la condena y el informe del equipo técnico.

Algunas cuestiones sobre los requisitos de los permisos ordinarios

Seguro te habrás dado cuenta de la expresión no observar mala conducta”, es importante tenerlo en cuenta pues nuestro ordenamiento jurídico no condiciona los permisos ordinarios a una conducta positiva, solamente un comportamiento normal dentro de prisión.

El informe del equipo técnico, como requisito es sólo eso informe, pero nuestra normativa penitenciaria no dice el sentido positivo o negativo de ese informe, por lo que sería factible conceder un permiso ordinario, con un informe desfavorable por parte del equipo técnico.

Permisos penitenciarios extraordinarios

Este tipo de permisos son los que yo llamo los permisos de necesidad, es decir se da en circunstancias en las que necesariamente debe salir un interno al exterior. Esto se entiende mejor si vemos esas circunstancias…

Supuestos de hecho de los permisos penitenciarios extraordinarios

  • Fallecimiento o enfermedad grave de los padres, cónyuge, hijos, hermanos y otras personas íntimamente vinculadas con los internos o de alumbramiento de la esposa o persona con la que el recluso se halle ligado por similar relación de afectividad, así como por importantes y comprobados motivos de análoga naturaleza.
  • Consulta ambulatoria extrapenitenciaria.
  • Ingreso en un hospital extrapenitenciario.

Duración de los permisos extraordinarios

En el caso que el permiso sea por fallecimiento, enfermedad grave o alumbramiento, la duración de estos permisos vendrá dada por su finalidad, sin que pueda exceder del límite de los siete días consecutivos.

En los permisos extraordinarios penitenciarios, para consulta ambulatoria, el tiempo de duración no podrá exceder de doce horas.

La duración de los permisos extraordinarios, por ingreso en hospital extrapenitenciario, no excederá de dos días. En el caso que fuera necesario más de dos días tendrá que ser autorizada la prolongación del permiso, por el juez de vigilancia penitenciaria en el caso de los segundos grados, y por el centro directivo en los terceros grados.

Requisitos de los permisos extraordinarios

Estos permisos, tienen pocos requisitos, pues a ellos tienen derecho, todos los internos es decir con independencia de su situación procesal, de clasificación en el caso de los penados y tiempo de cumplimiento efectivo también en el caso de los penados.

El único requisito es que se acredite el supuesto de hecho que fundamentan estos permisos, y en el caso consultas ambulatorias e ingresos en hospitales no penitenciarios, el informe médico.

Procedimiento de concesión de los permisos penitenciarios

El procedimiento consta de dos fases:

Inicio e instrucción

El procedimiento se inicia con la solicitud por parte del interno. Esta solicitud la informara preceptivamente el equipo técnico, en este informe constará si se cumplen los supuestos de hecho del permiso y los controles y medidas de seguridad, en su caso, se deban adoptar.

Acuerdo de la junta de tratamiento

Es importante tener en cuenta que el órgano administrativo que dicta la resolución administrativa, es la junta de tratamiento, quedando pendiente la efectividad del acto administrativo de la autorización correspondiente.

Autorización de los acuerdos de concesión de permisos penitenciarios

Los permisos ordinarios de hasta dos días de duración son autorizados por el centro directivo en el caso de penados en el caso de los penados.

En el caso de los permisos extraordinarios, y tratándose de internos preventivos, siempre será necesario la autorización de la autoridad judicial de la que dependen procesalmente.

Acuerdos denegatorios del permiso penitenciario

En los casos en los que la junta de tratamiento deniegue la concesión del permiso, este siempre será recurrible por parte del interno en vía de queja ante el juez de vigilancia penitenciaria.

Tabla de valoración de riesgos en los permisos ordinarios penitenciarios

La famosa tabla de valoración de riesgos es un método de científico de calcular la probabilidad de hacer un uso inadecuado de un permiso ordinario. En base a los datos de campo recogidos por el equipo técnico.

Es científico pues mediante un calculo matemático y realizando una suma ponderada, de la puntuación de variables se obtiene un porcentaje de probabilidad de quebrantamiento o uso inadecuado.

Las variables se puntúan cada una de 0 a 3

Las variables de la TVR son las siguientes:

  1. Extranjería.
  2. Drogodependencia.
  3. Profesionalidad.
  4. Reincidencia.
  5. Quebrantamientos.
  6. Artículo 10 (o primer grado).
  7. Ausencia de permisos
  8. Deficiencia convivencial.
  9. Lejanía.
  10. Presiones internas

Hasta aquí el artículo de hoy espero que sea de utilidad para ti y bueno que no necesites nunca un permiso penitenciario.

Podeis buscarme en google como Aprende derecho con jaime alarcón o aprende derecho con ius cogens

Los 3 “grados penitenciarios” en España

Los 3 “grados penitenciarios” en España

Régimen jurídico de los grados penitenciarios

En este artículo te voy a hablar de los grados penitenciarios, y pretendo hacerlo de una manera lo más didáctica posible, sin entrar en tecnicismos (todo lo que me sea posible).

Nota: Los grados penitenciarios en derecho penitenciario, se llaman grados de tratamiento.

Los grados de tratamiento penitenciario están regulados:

¿Qué es un Grado penitenciario?

La clasificación en grado está íntimamente ligado al tratamiento penitenciario, de hecho su regulación jurídica se encuadra sistemáticamente en los títulos referidos al tratamiento penitenciario (Ley orgánica general penitenciaria y reglamento penitenciario).

De tal manera que solamente los condenados a penas de prisión pueden ser clasificados, pues los presos preventivos debido a la presunción de inocencia, no tienen un tratamiento penitenciario y por tanto no tienen clasificación en grado penitenciario.

Dicho todo lo anterior, podríamos decir que los grados penitenciarios son un sistema de clasificación de los penados a penas de prisión, a los que se le asigna un régimen de vida dentro de prisión de acuerdo a cada clasificación en grado penitenciario.

En efecto cada grado penitenciario lleva aparejado un régimen penitenciario o regimen de vida en prisión: (Artículo 72.2 de la Ley orgánica general penitenciaria)

Podría parecer que el ingreso de los condenados en prisión lleva aparejado la clasificación inicial en primer grado, para a continuación ir avanzando hasta el tercer grado de una forma consecutiva.

Esto ya no es así, eso era de aquella manera en los sistemas penitenciarios antiguos.

En nuestro país los grados no son consecutivos y un interno puede ser clasificado inicialmente (con matices muy importantes) en cualquiera de los tres grados de los que hablo.

Sí incluido el tercer grado de tratamiento.

Diferencias entre los grados penitenciarios.

La diferencia más palpable entre los tres grados penitenciarios, las encontramos en el régimen penitenciario que lleva aparejado cada grado.

Ejemplo de esto, a los primeros grados se les aplica el régimen cerrado, que es el régimen de vida mas restrictivo dentro de nuestro sistema penitenciario.

Sin embargo a los terceros grados se les aplica el régimen abierto que en nuestro sistema penitenciario equivale a la semilibertad.

En el  tratamiento penitenciario, también existen diferencias:

  • Un penado clasificado en primer grado, su tratamiento irá orientado a potenciar las capacidades del interno para que pueda adaptarse a un régimen menos restrictivos.
  • Un penado clasificado en segundo grado, su tratamiento ira orientado a la preparación para acceder al régimen abierto.
  • Un penado clasificado en tercer grado, su tratamiento está orientado claramente, a que el penado pueda adaptarse una vida en libertad.

Criterios de clasificación en grado penitenciario

Tanto la Ley orgánica general penitenciaria, como el reglamento penitenciario, detallan los factores que se ponderan en la determinación de la clasificación inicial de los penados, como las sucesivas revisiones en grados.

Factores de clasificación en grado penitenciario

  • Personalidad del interno.
  • Historial individual, familiar, social y delictivo del interno.
  • Duración de la pena.
  • Medio al que retornará una vez cumplida la pena y los recursos, facilidades y medios que tenga, para el éxito del tratamiento.

Principio de flexibilidad en la clasificación en grado penitenciario

Es conocido en el mundo penitenciario y jurídico penal en general, como la “vía 100.2”. Se llama así porque está regulado este principio en el artículo 100.2 del reglamento penitenciario.

Este principio de flexibilidad en la clasificación penitenciaria, implica que los grados penitenciarios, no son compartimentos estancos. Es más los grados se pueden comunicar entre sí.

Explicado de una forma mas sencilla si el tratamiento penitenciario lo requiere, se pueden adoptar aspectos de otros grados penitenciarios, aunque el penado no este clasificado en ese grado penitenciario.

Ejemplo de esto último.

El interno x está clasificado segundo grado de tratamiento penitenciario, pero en la resolución de clasificación se le autoriza poder salir diariamente a puesto de trabajo en el exterior.

Como ves esto último (salir a trabajar diariamente) es un aspecto característico del tercer grado penitenciario.

Segundo grado penitenciario

Es el grado más común entre la población reclusa, de hecho a fecha de agosto de 2018 (última estadística) de los 49.055 condenados en España, 36.552 están clasificados en segundo grado de tratamiento, 7637 clasificados en tercer grado, 999 en primer grado y 3867 en proceso de clasificación. Fuente Instituciones penitenciarias

Para la clasificación en segundo grado de tratamiento, además de ponderado los factores que mencionamos anteriormente, el reglamento penitenciario, dice que serán clasificados en segundo grado los penados en los que concurran, unas circunstancias personales y penitenciarias de normal convivencia, pero sin capacidad para vivir, en semilibertad.

¿qué supone estar clasificado en segundo grado penitenciario?

En la practica la clasificación en segundo grado penitenciario implica:

Poder disfrutar de permisos ordinarios de salida, siempre y cuando cumpla con los demás requisitos.

Realizar salidas programadas, para realizar actividades específicas de tratamiento, acompañados por personal del centro penitenciario, siempre que cumplan con los requisitos para poder obtener los permisos ordinarios de salida. (Artículo 114 del reglamento penitenciario).

Realizar programas de tratamiento específicos en instituciones u asociaciones en el exterior. (Artículo 117 del reglamento penitenciario).

Regimentalmente supone el régimen de vida ordinario.

Tercer grado penitenciario.

Este grado es el más próximo a la libertad. De hecho el tercer grado supone en España estar en régimen de semilibertad.

Los criterios de clasificación son los generales, a los que he hecho referencia anteriormente, el reglamento penitenciario nos dice:

La clasificación en tercer grado se aplicará a los internos que, por sus circunstancias personales y penitenciarias, estén capacitados para llevar a cabo un régimen de vida en semilibertad.

Nota: Hay mucha gente que me ha preguntado, ¿Cómo solicitar el tercer grado penitenciario? O ¿Cuándo solicitar el tercer grado?. Este es un error muy común más cuando hablamos de este grado en concreto. La clasificación nunca se solicita es un procedimiento que se inicia de oficio por la administración penitenciaria.

¿Qué supone estar clasificado en tercer grado?

Regimentalmente como hemos hablado, supone aplicar el régimen abierto.

Esto supone poder realizar salidas al exterior, para realizar actividades, laborales, formativas, familiares, o de tratamiento.

Salidas de fin de semana

Asistencia sanitaria en el exterior del centro penitenciario y en la medida de lo posible, que sea el propio interno el que acuda a consultas médicas u hospitales.

Poder disfrutar de permisos de salida ordinarios al igual que lo clasificados en segundo grado.

Se da la paradoja, que un interno clasificado en tercer grado podría realizar salidas al exterior a trabajar y salidas de fin de semana, y simultáneamente no poder disfrutar de permisos de salida ordinarios.

Esta paradoja se da cuando, un interno clasificado es clasificado en tercer grado, antes de haber cumplido la cuarta parte de la condena (tiempo mínimo de cumplimiento, para poder obtener permisos de salida ordinarios).

Clasificación inicial en tercer grado penitenciario.

Este es un tema que ha generado mucho debate de hecho existe una tesis doctoral al respecto, «La clasificación inicial en tercer grado de tratamiento penitenciario: desde su contexto legal a su aplicación práctica», (Cristobal Sanchez Sanchez).

Legalmente es posible de inicialmente un condenado a prisión, puede ser clasificado en cualquier grado de tratamiento.

El debate se produce cuando un recluso con factores de clasificación positivos para cumplir en semilibertad, no se le clasifica en tercer grado penitenciario, por el tipo de delito cometido.

Mi opinión es que el tipo de delito cometido no puede condicionar la clasificación inicial de un recluso.

La tipología delictiva o tipo de delito, no es un factor directo de clasificación, lo que se valora es el historial delictivo, pues este factor si puede dar una idea del comportamiento del recluso en semilibertad.

De hecho el propio Código penal ya determina los delitos a los que no se les puede clasificar inicialmente en tercer grado, en función del tipo de delito cometido.

 Pero no lo hace así ni la Ley orgánica general penitenciaria, ni el reglamento penitenciario. Por lo que la tipología delictiva no es algo que deba valorar la Administración penitenciaria.

Por lo tanto salvo los delitos que excluye el Código penal de la clasificación inicial en tercer grado de tratamiento. Cualquier interno independientemente del delito cometido, podría ser clasificado en tercer grado penitenciario, desde el inicio de cumplimiento.

Delitos que excluye el Código penal de la clasificación inicial en tercer grado penitenciario

Primer grado penitenciario

La clasificación inicial como las regresión a primer grado, implica a nivel regimental la aplicación de las normas del régimen cerrado.

Desde el punto de vista del tratamiento, supone que todos los esfuerzos del tratamiento penitenciario, van dirigido a potenciar las capacidades del interno que le permitan su adaptación al régimen ordinario.

Los criterios de aplicación, además de los factores comunes referentes a personalidad, historial personal, etc. Se van a valorar específicamente los siguientes factores para la clasificación en primer grado de tratamiento.

  • Naturaleza de los delitos cometidos a lo largo de su historial delictivo, que denote una personalidad agresiva, violenta y antisocial.
  • Comisión de actos que atenten contra la vida o la integridad física de las personas, la libertad sexual o la propiedad, cometidos en modos o formas especialmente violentos.
  • Pertenencia a organizaciones delictivas o a bandas armadas, mientras no muestren, en ambos casos, signos inequívocos de haberse sustraído a la disciplina interna de dichas organizaciones o bandas.
  • Participación activa en motines, plantes, agresiones físicas, amenazas o coacciones.
  • Comisión de infracciones disciplinarias calificadas de muy graves o graves, de manera reiterada y sostenida en el tiempo.
  • Introducción o posesión de armas de fuego en el Establecimiento penitenciario, así como la tenencia de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas en cantidad importante, que haga presumir su destino al tráfico.

¿Existe el cuarto grado penitenciario?

De este tema de la libertad condicional como cuarto grado penitenciario ya hablé aquí 👉 ¿ Es la libertad condicional un grado penitenciario?

Procedimiento de clasificación en grado penitenciario

Ya hemos visto anteriormente todas las variables y criterios de clasificación en grado penitenciario tanto de forma general, como específicamente para cada grado en concreto.

Toda esta recogida de datos se hace mediante la observación del interno.

El penado, pasa desde su ingreso en prisión como condenado, o desde que pasa a la condición de penado si era preso preventivo. Un periodo, que suele ser de unos dos meses, durante el cual los equipos técnicos hacen esta labor de observación, entrevistas, etc.

Inicio del procedimiento.

Algunos autores, opinan que el procedimiento de clasificación se inicia, con las entrevista a las que se refiere el artículo 20.2 del reglamento penitenciario.  

Otros autores creen que se inicia, en el momento en el que la junta de tratamiento realiza la propuesta de clasificación inicial.

De lo que no hay duda es que este procedimiento se inicia de oficio. Por lo tanto nunca puede ser iniciado a instancia del interesado.

Tampoco podrá el interno, como interesado el en procedimiento de clasificación, instar a la revisión de la clasificación en grado penitenciario o de tratamiento.

La propuesta de clasificación se realizará en el plazo máximo de dos meses,  a la recepción en el centro penitenciario del testimonio de sentencia.

El plazo para dictar resolución de clasificación en grado de tratamiento es de dos meses desde que se recibe la propuesta de clasificación.

Este último plazo es ampliable dos meses más. En los casos en los que sea necesario una mejor observación del interno o una consolidación de los factores positivos de su conducta.

En los supuestos de condenas de hasta un año de duración, la propuesta de clasificación inicial formulada por la junta de tratamiento, tiene la consideración de clasificación inicial.

Casos especiales de clasificación en grado

Sí un penado tiene alguna causa pendiente en la que esta en situación de prisión provisional, no se realiza propuesta de clasificación inicial.

En los casos en los que un penado se encuentra ya clasificado y se decreta auto de prisión provisional por otra causa. Esta clasificación que da sin efecto, y pasa a la situación de preso preventivo.

Los penados muy graves con padecimientos incurables, con independencia de todas las variables y factores de clasificación, que te he mostrado antes, podrán ser clasificados en tercer grado penitenciario. Atendiendo fundamentalmente a su capacidad para delinquir y su escasa peligrosidad criminal.

Revisión de la clasificación en grado penitenciario

Sé realiza cada seis meses en los que se en base a los informes de los equipos técnicos y la observación del interno. Se hace una propuesta de mantenimiento, regresión o progresión en grado penitenciario.

En los casos que la junta de tratamiento reitere la por segunda vez la clasificación en primer grado o bien en por segunda vez en segundo grado, siempre que en este último caso se haya cumplido la mitad de la condena.

El interno tiene derecho a que la próxima propuesta de clasificación se haga por la Central penitenciaria de observación.

Todas las resoluciones de clasificación en grado penitenciario, son recurrible por el interno ante el juez de vigilancia penitenciaria.

Hasta aquí el artículo sobre los grados penitenciarios. Te recuerdo que este y los demás artículos los reviso periódicamente, tanto para ampliarlo, añadir ideas nuevas o datos que se me ocurran. Cómo para actualizarlo ante cualquier novedad normativa o jurisprudencial.

El juez de vigilancia penitenciaria.

El juez de vigilancia penitenciaria.

El Juez de vigilancia penitenciaria es una Figura jurídica nueva en nuestro país, y no existe una definición clara en la doctrina de lo que es el Juez de vigilancia penitenciaria.

Se creo mediante la Ley orgánica general penitenciaria de 1979, es un órgano judicial relativamente nuevo, pero incompleto en cuanto a sus funciones, y comparado con otros ordenamientos jurídicos de nuestro entorno.

Es Incompleto en primer lugar, puesto que no existe en nuestro país en verdadero derecho de ejecución penal.

En segundo lugar, porque su regulación jurídica resulta dispersa e incompleta. Teniendo que ir a distintos artículos de distintas normas de rango de Ley y reglamentarias.

Procesalmente tampoco está claro donde empiezan las competencias de este órgano judicial y donde acaba el principio de autotutela de las decisiones de las administraciones públicas. En este caso la Administración penitenciaria.

Una vez hecha esta breve introducción vamos a entrar en la…

Normativa vigente en materia de vigilancia penitenciaria

Como decíamos anteriormente la normativa por la que se regula el régimen jurídico de esta figura es muy dispersa y confusa.

Ley orgánica general penitenciaria, en sus artículos 767778

Ley orgánica del poder judicial, en sus artículos 94, 95 y disposición adicional quinta

Ley de enjuiciamiento criminal en sus artículos 526, 985, 987, 990 y concordantes, a los que remite la Ley orgánica general penitenciaria en su artículo 78 y en su disposición transitoria primera.

Código Penal en sus artículos, 36, 37, 90, 91, 92, 93, 97, 98 y 105

El Reglamento penitenciario a lo largo de su articulado.

ATRIBUCIÓN DE COMPETENCIAS

Las competencias de los juzgados de vigilancia penitenciaria, vamos a verla según la distribución normativa vista anteriormente.

LEY ORGÁNICA DEL PODER JUDICIAL.

Esta norma crea los juzgados de vigilancia penitenciaria y realiza la distribución territorial de la competencia de estos.

En concreto en cada provincia habrá uno o más juzgados de vigilancia penitenciaria. Con las funciones jurisdiccionales que le encomienda la Ley orgánica general penitenciaria. Que veremos más adelante

En general esta Ley orgánica del poder judicial atribuye, además:

Ejecución de penas privativas de libertad y medidas de seguridad.

Emisión y ejecución de los instrumentos de reconocimiento mutuo de resoluciones penales en la Unión Europea que les atribuya la ley.

Control jurisdiccional de la potestad disciplinaria de las autoridades penitenciarias.

Amparo de los derechos y beneficios de los internos en los establecimientos penitenciarios y demás que señale la ley.

El artículo 94 de la Ley orgánica del poder judicial, crea además el juzgado central de vigilancia penitencia, con las mismas competencias en materia de ejecución y tutela de derechos de los internos, que los juzgados territoriales de vigilancia penitenciaria.

Pero en este caso asumen las ejecuciones de las materias correspondientes a la Audiencia nacional.

LEY DE ENJUICIAMIENTO CRIMINAL.

La disposición transitoria primera de la Ley orgánica general penitenciaria nos remite a los artículos 526, 985, 987 de la Ley de enjuiciamiento criminal.

Esta remisión es hasta que se desarrollen lo dispuesto en el artículo78 de la Ley orgánica general penitenciaria.

El artículo 526 de la Ley de enjuiciamiento criminal nos dice:

  • El Juez instructor visitará una vez por semana, sin previo aviso ni día determinado, las prisiones de la localidad, acompañado de un individuo del Ministerio fiscal, que podrá ser el Fiscal municipal delegado al efecto por el Fiscal de la respectiva Audiencia; y donde exista este Tribunal, harán la visita el Presidente del mismo o el de la Sala de lo criminal y un Magistrado, con un individuo del Ministerio fiscal y con asistencia del Juez instructor.
  • En la visita se enterarán de todo lo concerniente a la situación de los presos o detenidos, y adoptarán las medidas que quepan dentro de sus atribuciones para corregir los abusos que notaren.
  • Son las visitas que asume por delegación el Juez de vigilancia penitenciaria para el control de la actividad penitenciaria y tutea de los derechos de los internos.

El artículo 985 de la Ley de enjuiciamiento criminal dice:

  • La ejecución de las sentencias en causas por delito corresponde al Tribunal que haya dictado la que sea firme.
  • La ejecución de las sentencias recaídas en el proceso por aceptación de decreto, cuando el delito sea leve, corresponde al juzgado que la hubiera dictado.

Realmente lo que se delega vía transitoria primera de la Ley orgánica general penitenciaria, es las posibles vicisitudes, que surgen durante la ejecución de la sentencia como por ejemplo el recurso de la clasificación inicial y las revisiones de grados.

LEY ORGÁNICA GENERAL PENITENCIARIA

Las funciones y atribuciones del Juez de Vigilancia vienen recogidas en el Artículo 76.1 de la Ley orgánica general penitenciaria que señala:

“El Juez de Vigilancia tendrá atribuciones para hacer cumplir la pena impuesta, resolver los recursos referentes a las modificaciones que pueda experimentar con arreglo a lo prescrito en las Leyes y Reglamentos, salvaguardar los derechos de los internos y corregir los abusos y desviaciones que en el cumplimiento de los preceptos del Régimen Penitenciario puedan producirse”.

Veamos cada una de las competencias de acuerdo con el artículo 76.2 de la Ley orgánica general penitenciaria.

Corresponde especialmente al Juez de Vigilancia:

En relación con el cumplimiento de penas (Apartados a, b, c del Art. 76.2 Ley orgánica general penitenciaria)

  1. Adoptar todas las decisiones necesarias para que los pronunciamientos de las resoluciones en orden a las penas privativas de libertad se lleven a cabo, asumiendo las competencias que corresponderían a los Jueces y Tribunales sentenciadores.
  2. Resolver sobre las Propuestas de Libertad Condicional de los penados y acordar las revocaciones que procedan.
  3. Aprobar las Propuestas que formulen los Establecimientos sobre Beneficios penitenciarios que puedan suponer acortamiento de condena (Redención de penas, en su caso, adelantamiento de la libertad condicional, adelantamiento cualificado de la libertad condicional y tramitación de indulto particular).
  4. En relación con la protección de los derechos de los internos (Art. 76.1 Ley orgánica general penitenciaria)
  5. Corresponde al Juez de Vigilancia el velar por los derechos de los internos recogidos en el Art. 76.1, que son todos aquellos derechos individuales compatibles con el objeto de la detención o el cumplimiento de la condena.

En relación con materias de Régimen de los Establecimientos

(Apartados d, e, g, h del Art. 76.2 Ley orgánica general penitenciaria)

  1. Aprobar las sanciones de aislamiento en celda de duración superior a 14 días, en los casos que proceda.
  2. Resolver por vía de Recurso las reclamaciones que formulen los internos sobre sanciones disciplinarias.
  3. Acordar lo que proceda sobre peticiones o quejas que formulen los internos sobre el Régimen, en cuanto afecte a sus derechos o beneficios penitenciarios.
  4. Realizar las visitas a los Establecimientos que previene la Ley de enjuiciamiento criminal ponerse en contacto con los internos.
  5. Conocer de las medidas que impliquen limitaciones regimentales.

En relación con materias de Tratamiento de los internos

(Apartados f, g, i, j del Art. 76.2 de la Ley orgánica general penitenciaria)

  1. Resolver en base a los estudios de los Órganos Colegiados de los Establecimientos, o en su caso, de la Central de Observación, los recursos de los internos relativos a su clasificación inicial y sobre progresiones o regresiones de grado.
  2. Acordar lo que proceda sobre peticiones o quejas que los internos formulen sobre su tratamiento, en cuanto afecte a sus derechos o beneficios penitenciarios.
  3. Autorizar los permisos de salida sobre los que le corresponda resolver de acuerdo con lo establecido en el Título VI del Reglamento Penitenciario.
  4. Conocer del paso de los internos a Centros de Régimen Cerrado, a propuesta del director del Establecimiento.

Funciones en general. (Art. 77 de la Ley orgánica general penitenciaria)

El Art. 77 de la L.O.G.P. atribuye al Juez de Vigilancia una competencia general:

“Los Jueces de vigilancia podrán dirigirse a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias (actualmente Secretaría general de instituciones penitenciarias) formulando propuestas referentes a la organización y desarrollo de los servicios de vigilancia, la ordenación de la convivencia interior en los Establecimientos, a la organización y actividades de los Talleres, Escuela, asistencia Médica y Religiosa y en general, a cuantas actividades regimentales, económico-administrativas y de Tratamiento Penitenciario en sentido estricto, que considere oportuno”.

CÓDIGO PENAL

El artículo 36 del citado texto legislativo dice: El juez de vigilancia, previo pronóstico individualizado y favorable de reinserción social y valorando, en su caso, las circunstancias personales del reo y la evolución del tratamiento reeducador, podrá acordar razonadamente, oídos el Ministerio Fiscal, Instituciones Penitenciarias y las demás partes, la aplicación del régimen general de cumplimiento, salvo en los supuestos contenidos en el párrafo anterior.

  1. a) Delitos referentes a organizaciones y grupos terroristas y delitos de terrorismo del Capítulo VII del Título XXII del Libro II de este Código.
  2. b) Delitos cometidos en el seno de una organización o grupo criminal.
  3. c) Delitos del artículo 183.
  4. d) Delitos del Capítulo V del Título VIII del Libro II de este Código, cuando la víctima sea menor de trece años.

Este artículo se refiere al llamado periodo de seguridad para penas de duración superior a cinco años.

Este periodo de seguridad se aplica siempre a condenas superiores a 5 años, cuando así lo ordene el Juez o Tribunal en la sentencia o se trate de los delitos citados anteriormente.

El Juez de vigilancia penitenciaria también tiene competencias conforme a lo dispuesto en el Código penal para la concesión y revocación de la libertad condicional.

También según lo dispuesto en el código penal en sus artículos 97 y 98. Tiene competencias para eleva al menos anualmente propuestas de mantenimiento, cese o modificación de las medidas de seguridad.

LOS RECURSOS CONTRA LAS RESOLUCIONES DE LOS JUECES DE VIGILANCIA PENITENCIARIA.

Esta materia está regulada en la disposición adicional quinta de la Ley orgánica del poder judicial.

Es ta materia, está regulada de una forma caótica, en general como todo lo que está relacionado con la figura del Juez de vigilancia penitenciaria.

Vamos a establecer un principio general, que es el siguiente:

  1. Todas las resoluciones (cuando digo resoluciones, quiero decir autos) del Juez de vigilancia penitenciaria es recurrible en reforma.
  2. Las resoluciones referidas a ejecución de penas, es recurrible en apelación Y queja (ojo con el “Y”), y el órgano judicial que resuelve es el Tribunal sentenciador.

Salvo cuando se hayan dictado resolviendo un recurso de apelación contra resolución administrativa que no se refiera a la clasificación del penado.

En el caso que el penado se halle cumpliendo varias penas, el órgano judicial competente, sería el que ha puesto la pena más grave.

En el caso que coincidan en gravedad varios tribunales, la competencia corresponde al que la hubiera impuesto en último lugar.

¿QUÉ ES MATERIA DE EJECUCIÓN DE PENAS?

  1. Resoluciones sobre ejecución de penas.
  2. Libertades condicionales y sus revocaciones.
  3. Resoluciones administrativas sobre peticiones y quejas, que afecten a la ejecución de penas y las clasificaciones y regresiones de grado penitenciario.
  4. Las resoluciones del Juez de vigilancia penitenciaria en materia de régimen, y las demás no comprendidas anteriormente , son recurribles en apelación O queja (ojo con el “o”. Son alternativos y excluyentes el uno del otro) ante la Audiencia provincial, siempre que no se hayan dictado resolviendo un recurso de apelación, contra resolución administrativa.

¿QUÉ ES MATERIA DE RÉGIMEN?

  1. Sanciones de aislamiento superiores a catorce días (las inferiores en días quedan descubiertas de la doble instancia. Error del legislador).
  2. Acuerdos de la Administración penitenciaria, sobre peticiones y quejas que afecten a los derechos fundamentales de los internos.
  3. Permisos de salida.
  4. Paso a régimen cerrado.

El recurso de queja se podrá interponer contra todas las resoluciones que denieguen la admisión de un recurso de apelación.

El recurso de apelación tiene efectos suspensivos, cuando trata sobre:

En los dos casos cuando se refiera a delitos graves y pueda dar lugar a la excarcelación del penado.

Efectos del periodo suspensivos. Hasta que la Audiencia provincial que corresponda según el territorio, o la Audiencia nacional, por la materia. Resuelvan sobre la suspensión.

Cuando un recurso de apelación tiene efectos suspensivos, este se resuelve de forma preferente y urgente.

Recurso de casación. Se puede interponer contra el auto de que determina el tiempo máximo de cumplimiento.

Recurso de casación para la unificación de doctrina. Se podrá interponer contra todos los autos de las Audiencias provinciales y en su caso Audiencia nacional.

La resolución de este recurso no afecta a las situaciones ya jurídicas ya creadas. Por ello esta especialidad del recurso de casación se llama “para la unificación de doctrina”, vamos estos es jurisprudencia pura y dura.

Como especialidades en estos recursos, es que no se necesita procurador, pues el abogado queda habilitado para ello.

Regimen penitenciario. Español

Regimen penitenciario. Español

El régimen penitenciario.

Hoy os traigo otro articulo de derecho penitenciario, vamos a hablar del régimen penitenciario.De estas oposiciones a Instituciones Penitenciarias, el derecho penitenciario es lo que menos atractivo me parece desde un punto de vista jurídico.

Al final el derecho penitenciario se reduce a un conjunto de normas, que se aplican de forma casi automática sin necesidad de hacer un ejercicio de interpretación pero vamos a ello.

Concepto de régimen penitenciario.

Siempre que queramos ver un concepto jurídico o integrar un conjunto de normas para aplicar a un caso concreto.

Debemos de ir siempre a la norma de mayor rango que exista sobre la materia (en este caso vamos a prescindir de momento de la constitución).
En derecho penitenciario es la Ley orgánica General Penitenciaria.

La primera referencia que hace esta ley al régimen penitenciario es en el Título segundo, pero no encontramos ningún concepto de régimen penitenciario en este título.

Sin embargo si observamos un poco este título segundo de la Ley orgánica general penitenciaria, sí que observamos algún indicio de lo que se entiende, por régimen penitenciario.

El título segundo de esta ley se estructura en capítulos y mirad:

Capítulo primero: Organización general

Capítulo segundo: El trabajo

Capítulo tercero: Asistencia sanitaria

Capítulo cuarto: Régimen disciplinario

Capítulo quinto: Recompensas

Capítulo sexto: Permisos de salida

Capítulo séptimo: Información, quejas y recursos

Capítulo octavo: Comunicaciones y visitas

Capitulo noveno: Asistencia religiosa.

Capítulo decimo: Instrucción y educación.

Eso es. El régimen penitenciario regula todos los aspectos de la vida en prisión de los internos.

Con esta pista de lo que es el régimen penitenciario nos vamos a la norma de inferior rango que regula esta ley.
El reglamento penitenciario. Vamos al índice de esta norma y vemos que el título tercero dice así.
Del régimen de los establecimientos penitenciarios, cada vez nos acercamos más al concepto.

Bien pues en el artículo 73 de este reglamento penitenciario tenemos el concepto:
Por régimen penitenciario se entiende el conjunto de normas o medidas que persiguen la consecución de una convivencia ordenada y pacífica que permita alcanzar el ambiente adecuado para el éxito del tratamiento y la retención y custodia de los reclusos.

Vamos a hacer un análisis del artículo:

¿Qué es una norma y que es una medida, en un régimen penitenciario?

Son conceptos distintos pero a su vez las medidas están sujetas a una norma en su forma de aplicación. La norma seria por ejemplo los horarios que rigen en el establecimiento penitenciario y que aprueba el consejo de dirección, también lo serían las salidas al patio en el régimen cerrado o la modalidad de vida en los departamentos especiales.

Las medidas por el contrario serian por ejemplo:

Los recuentos, los cacheos, la observación de los internos.
Pero como hemos dicho la forma de practicar las medidas están sujetas en su forma de aplicación a una norma.

Me explico la aplicación cacheo con desnudo integral esta sujeta en su practica a una serie de requisitos, para su aplicación que podemos ver en el artículo 68.2 del reglamento penitenciario.

Finalidad del régimen penitenciario

Todo concepto jurídico en derecho, tiene una finalidad u objeto y una causa.

En este caso es la convivencia ordenada y pacifica y matiza el reglamento penitenciario. 👇

Que permita alcanzar el ambiente adecuado para el éxito del tratamiento y la retención y custodia de los reclusos.

Pues esta última es la causa.

Hago un pequeño resumen para aclarar.

Concepto de régimen penitenciario: conjunto de normas o medidas que persiguen la consecución de una convivencia ordenada y pacífica que permita alcanzar el ambiente adecuado para el éxito del tratamiento y la retención y custodia de los reclusos.

Finalidad u objeto del régimen penitenciario: Consecución de una convivencia ordenada y pacífica.

Causa o porqué hay un régimen penitenciario: El éxito del tratamiento y la retención y custodia de los reclusos.

De todas formas la explicación que estoy haciendo es para que con una mejor comprensión de la norma esta se fija mejor en la memoria.

Al final esto no deja de ser un proceso de aprendizaje.

Añado también en los exámenes si os preguntan, la finalidad del régimen penitenciario os van a copiar y pegar la finalidad y la causa conjuntamente.

Es decir esto: 👇

la consecución de una convivencia ordenada y pacífica que permita alcanzar el ambiente adecuado para el éxito del tratamiento y la retención y custodia de los reclusos.

Tiene su lógica en el examen no se esta evaluando el nivel de conocimiento doctrinal sobre el tema.

Se evalúa el conocimiento de la norma y que sabes cómo aplicarla.

Principios del régimen penitenciario

Proporcionalidad del régimen penitenciario

La proporcionalidad se deduce del primer párrafo del artículo 73.2 del reglamento penitenciario.

Las funciones regimentales de seguridad, orden y disciplina son medios para alcanzar los fines indicados, debiendo ser siempre proporcionadas al fin que persiguen

Ejemplo un cacheo con desnudo integral persigue, que se encuentre un objeto prohibido que pueda afectar a la integridad física de los reclusos. Dicho en lenguaje común encontrar un “pincho”, droga y así evitar agresiones, intoxicaciones, etc.

Atendiendo al principio de proporcionalidad no seria viable este medida si se tiene una ligera sospecha o intuición de funcionario, que tal recluso tiene un objeto prohibido.

Para esto es más proporcional una cacheo ordinario.

Subordinación del régimen penitenciario al tratamiento.

Lo dice así el reglamento penitenciario:

no podrán significar un obstáculo para la ejecución de los programas de tratamiento e intervención de los reclusos.

Aquí en esta afirmación no existen los matices, si un interno esta cumpliendo una sanción de prohibición de paseos y actos recreativos, y este mismo interno esta siguiendo un curso de manipulador de alimentos.

Tiene que seguir asistiendo al curso sin matices ni excepciones.

Dejo una pregunta para que me contestéis en los comentarios, si os apetece.

Si un interno se le aplica la medida de aislamiento provisional debido a su estado de agresividad ¿podría asistir al curso?

Coordinación entre el régimen penitenciario y el tratamiento.

Ya hemos visto que los dos tienen finalidades distintas, aunque el fin ultimo sea el mismo.

Es la dualidad típica de los sistemas penitenciarios avanzados.

Pero esta finalidad no implica que no pueda existir una coordinación entre ambos para que no se obstaculicen entre ambos.

Esta coordinación a ejemplos prácticos, seria que los horarios que se establezcan por el consejo de dirección en el centro y las programaciones por parte de las juntas de tratamiento, de las actividades tratamentales.

Puedan complementarse o coordinarse en horarios y fechas.

Tipos de régimen penitenciario

En el régimen penitenciario español, existe la dualidad dentro de los centros penitenciarios, preso/penado.

Esta dualidad va a determinar la aplicación de un determinado régimen penitenciario, dependiendo de la situación penal del interno.

De hecho la doctrina distingue dos tipos de régimen penitenciario en nuestro país, el régimen penitenciario de los preventivos y el régimen de los penados.

Esta clasificación o tipos de régimen sólo tiene efectos prácticos a la hora de afrontar el estudio de esta materia de una forma mas integrada.

Pues nuestro ordenamiento jurídico distingue tres tipos de régimen penitenciario.

  • El régimen abierto
  • El régimen cerrado
  • El régimen ordinario           

Régimen penitenciario abierto

Este régimen abierto se aplica a los penados clasificados en tercer grado de tratamiento penitenciario (Teniendo en cuenta siempre el principio de flexibilidad penitenciaria, artículo 100.2 del reglamento penitenciario, de la clasificación en grado penitenciario).

  • Objetivos del régimen penitenciario abierto: La incorporación progresiva al medio social.
  • Principios del régimen penitenciario abierto (artículo 83 del reglamento penitenciario):
  • Atenuación de las medidas de control sobre los reclusos.
  • Autorresponsabilidad individual.
  • Normalización social e integración.
  • Prevención para evitar la desestructuración familiar y social.
  • Coordinación con las organizaciones e instituciones que participen en la atención y reinserción de los reclusos.

Régimen penitenciario abierto restringido:

Esta modalidad del régimen penitenciario abierto, se aplica a los reclusos clasificados en tercer grado penitenciario, en los que concurran alguna de las siguientes causas:

  • Peculiar trayectoria delictiva o personalidad anómala
  • Imposibilidad para desempeñar un trabajo en el exterior
  • Cuando lo aconseje su tratamiento penitenciario.

En el caso de las mujeres clasificadas en tercer grado, con imposibilidad para desarrollar un trabajo en el exterior. Las tareas domésticas en su domicilio, se asemejan a trabajo exterior a efectos de aplicar el régimen abierto pleno.

Régimen penitenciario ordinario

El ámbito de aplicación del régimen ordinario penitenciario, incluye a los

Reclusos clasificados en segundo grado penitenciario, reclusos sin clasificar y preventivos.

Normas generales básicas o principios del régimen  penitenciario ordinario.

Los principios regimentales de orden, seguridad y disciplina, se fundamentan y tienen su fin en la consecución de una convivencia ordenada.

La separación interior se lleva a cabo conforme al artículo 16 de la Ley orgánica general penitenciaria.

El trabajo y la formación tienen carácter de actividad básica en la vida del centro.

Régimen penitenciario cerrado.

Este régimen cerrado se aplica:

A los penados clasificados inicialmente en primer grado penitenciario.

A los penados clasificados en primer grado por una involución en su tratamiento o su personalidad

En ambos casos esto se manifiesta por su peligrosidad extrema o manifiesta inadaptación a los regímenes penitenciarios ordinarios y abierto.

 A los internos preventivos en los que concurran manifiesta inadaptación al régimen ordinario o peligrosidad extrema.